Dentro de la gastronomía local, existe una amplia diversidad de opciones deliciosas. Hoy descubrimos el origen y la historia de las tortas locas de Málaga y, por supuesto, te enseñamos cómo puedes prepararlas en casa.
¿Qué son las tortas locas?
Las tortas locas, conocidas popularmente en Málaga simplemente como “locas”, son pequeños pasteles elaborados tradicionalmente con dos discos de hojaldre rellenos de crema pastelera.
Sobre el disco superior se coloca una cobertura de yema de característico color anaranjado y, como toque final, una guinda roja.
Una combinación aparentemente sencilla que ha conseguido sobrevivir durante décadas y convertirse en uno de los dulces más representativos de la repostería malagueña.
Hoy pueden encontrarse en numerosas pastelerías de Málaga y su provincia, pero para conocer su historia tenemos que viajar varias décadas atrás.
El origen de las Tortas Locas: viajamos a la Málaga de los años 50
La historia de las tortas locas comienza en la Málaga de la posguerra. Eran años en los que disfrutar de determinados productos de pastelería no estaba al alcance de todas las familias. Frente a los dulces más sofisticados y costosos, existía espacio para crear una alternativa económica, atractiva y, sobre todo, deliciosa.
Y aquí aparece uno de los grandes protagonistas de nuestra historia: Eduardo Rubio Cano. Rubio llegó a Málaga desde Barcelona para jugar como defensa en el entonces Club Deportivo Málaga. Pero el fútbol no era su única ocupación. También era pastelero y comenzó a desarrollar este oficio desde un obrador situado en la zona malagueña de Fuente Olletas.
De allí salían bollos, pasteles y tortas que, posteriormente, se distribuían en establecimientos de alimentación. En ese contexto surgió la idea de crear un dulce diferente y asequible. Dos piezas de hojaldre, crema pastelera en su interior, una llamativa cobertura naranja y una guinda dieron forma a un pastel que terminaría conquistando a generaciones de malagueños. Habían nacido las tortas locas.

¿Por qué se llaman Tortas Locas?
Su nombre también guarda una curiosa historia. Tenemos que situarnos en 1954, cuando se hizo muy popular la canción “A lo loco se vive mejor”, interpretada por Luisa Linares y Los Galindos.
La canción sonaba mientras aquel nuevo pastel comenzaba a hacerse un hueco entre los malagueños y terminó inspirando su peculiar denominación. Así, aquellas tortas de hojaldre y crema pasaron a convertirse en las “locas”.
Un nombre sencillo, divertido y fácil de recordar que, décadas después, continúa siendo inseparable de la cultura gastronómica de Málaga.
Receta de Tortas Locas de Málaga
Preparar tortas locas caseras requiere varias elaboraciones, pero no necesitas ser un experto en repostería. Para facilitar la receta utilizaremos hojaldre preparado. De esta forma, podremos concentrarnos en dos de las partes que realmente proporcionan personalidad al pastel: la crema pastelera y la cobertura de yema.
Las siguientes cantidades permiten preparar, aproximadamente, 8-10 tortas locas, dependiendo del diámetro que demos a los discos.

Ingredientes
Para el hojaldre:
• 2 láminas de hojaldre.
• Papel vegetal para horno.
Para la crema pastelera:
• 500 ml de leche entera.
• 4 yemas de huevo.
• 100 g de azúcar.
• 40 g de maicena.
• Piel de medio limón.
• 1 rama de canela.
• 1 cucharadita de esencia de vainilla, opcional.
Para la cobertura de yema:
• 4 yemas de huevo.
• 135 g de azúcar.
• 50 g de maicena.
• 200 ml de agua.
• 200 g de azúcar para preparar el almíbar.
• Unas gotas de colorante alimentario naranja (opcional).
Para decorar:
• Guindas rojas confitadas.
1.Preparamos los discos de hojaldres
Precalienta el horno a unos 190-200 ºC, siguiendo también las indicaciones del fabricante del hojaldre que utilices. Extiende las láminas y, ayudándote de un cortapastas o de un vaso de boca ancha corta círculos de, aproximadamente, 8-10 centímetros de diámetro.
Coloca los discos sobre una bandeja cubierta con papel de horno. Uno de los trucos para conseguir el aspecto característico de las tortas locas es evitar que el hojaldre suba demasiado. Puedes colocar otra hoja de papel vegetal sobre los círculos y una segunda bandeja encima, de forma que ejerza un ligero peso durante el horneado. Hornea hasta que el hojaldre esté ligeramente dorado y crujiente. Retíralo y deja que se enfríe completamente.
2.Elaboramos la crema pastelera
Reserva una pequeña cantidad de la leche fría y calienta el resto en un cazo junto con la piel de limón y la rama de canela. Mientras tanto, mezcla las yemas con el azúcar.
Disuelve la maicena en la leche fría que habíamos reservado y añádela a la mezcla de las yemas. Cuando la leche caliente esté a punto de hervir, retira la piel de limón y la canela.
Añade poco a poco la leche caliente a la mezcla anterior, removiendo constantemente. Vuelve a ponerlo todo en el cazo a fuego suave.
Continúa removiendo hasta obtener una crema pastelera suave pero consistente. Retírala del fuego y déjala enfriar cubierta con film transparente en contacto directo con la superficie para evitar que se forme una capa seca.
3.Preparamos la característica cobertura de yema
Y llegamos a uno de los elementos que hacen inconfundible a una torta loca: su cobertura naranja. Comienza preparando un almíbar con los 200 ml de agua y los 200 g de azúcar. Calienta ambos ingredientes hasta que el azúcar quede completamente disuelto.
En otro recipiente mezcla las cuatro yemas con los 135 g de azúcar y la maicena hasta conseguir una preparación homogénea. Incorpora poco a poco el almíbar caliente mientras remueves continuamente.
Lleva nuevamente la mezcla al fuego y cocina a temperatura suave sin dejar de remover hasta conseguir una textura cremosa y suficientemente espesa para permanecer sobre el hojaldre.
Si quieres reproducir el característico color de las locas tradicionales, puedes incorporar unas gotas de colorante alimentario naranja. Deja enfriar.
4. Montamos nuestras Tortas Locas
Ahora llega la parte más divertida.
Coloca uno de los discos de hojaldre como base. Añade en el centro una cantidad generosa de crema pastelera, pero procurando no llegar demasiado a los bordes para evitar que se desborde.
Coloca encima un segundo círculo de hojaldre y presiona muy ligeramente. Sobre la superficie distribuye una fina capa de la cobertura de yema naranja.
5. El toque imprescindible: la guinda
Una torta loca no sería igual sin su característica guinda roja. Colócala justo en el centro de cada pastel cuando la cobertura esté todavía suficientemente cremosa para que quede fijada. Deja reposar las tortas hasta que las diferentes capas adquieran consistencia. ¡Y ya tenemos nuestras tortas locas caseras!
Algunos trucos para que queden perfectas
Aunque la receta es relativamente sencilla, existen algunos detalles que pueden marcar la diferencia.
–No dejes crecer demasiado el hojaldre. Buscamos unas capas crujientes, pero suficientemente planas para poder rellenarlas cómodamente.
–Deja enfriar las preparaciones. Tanto el hojaldre como la crema pastelera y la cobertura deben estar fríos o templados antes de realizar el montaje.
–Cuidado con la cantidad de relleno. Puede resultar tentador añadir mucha crema, pero si nos excedemos terminará saliendo por los laterales.
–No tengas prisa por comerlas. Una vez montadas, déjalas reposar en el frigorífico para que la crema adquiera consistencia.
Y si quieres conseguir esa imagen tan característica de las locas malagueñas, no olvides la guinda roja.
Una receta con mucha historia malagueña
Lo que comenzó como un pastel sencillo y asequible en la Málaga de los años 50 consiguió atravesar generaciones hasta convertirse en uno de esos sabores capaces de despertar recuerdos.
Hoy siguen ocupando un lugar privilegiado en los mostradores de muchas pastelerías malagueñas y forman parte de ese patrimonio gastronómico que merece la pena conservar y compartir.
Así que, la próxima vez que veas ese pequeño pastel naranja coronado por una guinda, recuerda que detrás hay más de siete décadas de historia malagueña.
Y si no puedes esperar a tu próxima visita a Málaga para probarlas, siempre puedes aceptar el reto:
¿Te animas a preparar tus propias tortas locas en casa?




